Jung Unique - Diseño producto
El interruptor como tercer maestro
Cliente
Jung
Año
2026
Sector
Tecnología
Alcance
Investigación . Narrativa . Diseño producto
El Reto
JUNG encargó el desarrollo de una colección para JUNG UNIQUE partiendo de un elemento que pasa desapercibido: el interruptor.
Un interruptor es uno de los objetos más tocados de cualquier interior y, sin embargo, uno de los menos visibles. La colaboración con JUNG no buscaba decorar un dispositivo, sino abrir un diálogo entre tecnología y espacio: hacer que la interacción con un sistema doméstico inteligente fuera clara, intuitiva e inmediata, en un momento en que la tecnología en los edificios avanza más rápido de lo que las personas la entienden.
El proyecto eligió el sector educativo como punto de partida: un ámbito con un alto potencial de aportación a nivel de experiencia de usuario y narrativa. Según la filosofía del "Tercer Maestro" del enfoque Reggio Emilia, los niños aprenden de sus compañeros, de sus profesores y de su entorno: el aula no es un decorado, es un participante activo del aprendizaje. Si las paredes, la luz y la acústica ya enseñan, ¿por qué los interruptores seguían en silencio?

El Insight
Estudios en entornos educativos muestran que un aula bien diseñada puede mejorar el aprendizaje hasta un 16 % en un solo año.
El reto, entonces, no era estético: era cognitivo. Convertir estos "puntos ciegos pedagógicos" en una voz activa del entorno exigía un lenguaje universal, simple e intuitivo. La respuesta fue el Tangram: no como juguete, sino como sistema visual legible en cualquier cultura y a cualquier edad. El cuadrado del LS 990 se convirtió en el punto de partida de esa transformación geométrica.
En el desarrollo, el sistema se simplificó aún más hasta quedarse con una sola figura, el triángulo, bajo una regla estricta: legibilidad inmediata. Una única "letra" geométrica basta para construir una gramática visual coherente y, a la vez, lúdica.
El color completó el lenguaje. En la colección, la forma da identidad y el color expresa función: el azul sugiere frío, el rojo sugiere calor. Para las generaciones más jóvenes —especialmente sensibles al color— esto no es decoración, es una herramienta cognitiva que ayuda a captar la atención, reconocer funciones y orientarse en el espacio. El sistema también existe en versiones más sutiles, que reducen el contraste sin perder claridad, permitiendo su integración en entornos más neutros.


El Resultado
Una colección donde la forma construye identidad y el color expresa función: el azul asociado al frío, el rojo al calor, permitiendo reconocer la función de cada mecanismo casi de forma instintiva. El sistema se desarrolló en dos registros —versiones cromáticas vibrantes para espacios educativos y variantes más sutiles para entornos neutros—, revelando su verdadera naturaleza: no es un estilo gráfico, es un lenguaje.
Esa flexibilidad cobra especial relevancia en hostelería, donde el huésped se enfrenta cada vez a un sistema de controles distinto y desconocido. Un lenguaje visual claro convierte la habitación en un espacio legible, y la legibilidad genera control; el control, confianza.
Nacida en el aula, la colección demostró su escalabilidad hacia hoteles, oficinas y entornos neuroinclusivos, presentándose en el stand de JUNG en Light + Building 2026.
JUNG UNIQUE convierte un elemento funcional en un lenguaje visual que hace los espacios más comprensibles: interacciones invisibles, ahora visibles.
Proyecto realizado por Cathy Figueiredo, María Lillo Felis e Ivan Viaud
Imágenes generadas por IA



